PIONEROS EN ESPAÑA Año 2003 TÉCNICA FUE
¿Quiénes son los mejores candidatos?
Comerciales y vendedores de trasplante capilar te harán creer siempre que eres un gran candidato al trasplante, que tienes buena zona donante, que conseguirás un resultado natural y que tu cabeza quedará poblada con una densidad igual a la de tu juventud. No te fíes, todo individuo debe ser evaluado de una forma individual por el o los cirujanos que te van a intervenir. Primero, siempre hay que pensar que el trasplante es la última fase de un tratamiento médico. Un trasplante capilar no cura la alopecia, sólo intenta arreglar aquellas zonas que han sido afectadas irreversiblemente por los andrógenos. Por tanto, la cirugía no es preventiva, sólo repara. Un trasplante sólo es un parche transitorio si no se tiene en cuenta la historia natural de la pérdida capilar individual del paciente. Hay unos criterios básicos que a modo de guía nos pueden orientar sobre si en nuestra pérdida capilar está indicado o no realizar un trasplante capilar. Edad: Los pacientes jóvenes (menores de 30 años) no son habitualmente buenos candidatos porque en ellos la pérdida capilar no ha llegado a su completo desarrollo, es decir, NO ES ESTABLE. El hacer un trasplante demasiado pronto, y sin asegurar en la medida de lo posible dicha estabilidad, puede llevar a una mala distribución del pelo transplantado ya que el cirujano nunca puede saber exactamente cuanta cantidad de pelo nativo se puede perder. Lo que puede ser un gran resultado ahora puede no serlo tanto en un futuro, pensad siempre que el pelo trasplantado no se caerá. Una alopecia inestable (sea cual sea la edad, pero principalmente en jóvenes) es candidata en primera instancia a tratamiento médico (finasteride +/- minoxidil). En el 80% de los casos, la estabilidad por edad se consigue alrededor de los 40/45 años. Sexo: La distribución de la calvicie en hombres y mujeres es diferente. Área receptora: En los hombres las áreas alopécicas son más localizadas, y la extensión, la miniaturización y desaparición total del pelo, más frecuente. En la mujer la distribución es más difusa en toda la cabeza y la alopecia se presenta como despoblamiento y no como pérdida completa de pelo. Área donante: En el hombre, el área donante suele ser más extensa, principalmente las zonas temporo- occipitales. En la mujer, el área temporal también suele verse afectada por el androgenismo, por lo que comúnmente sólo podremos utilizar el área occipital baja. En ambos casos la indicación ideal de transplante viene dada por la estabilidad capilar, para poder garantizar un resultado duradero. Extensión de la pérdida capilar: Evidentemente, a mayor área afectada y menor zona donante disponible, resultados más limitados. Un paciente que se ha preocupado por su pérdida capilar, con una alopecia incipiente, rápidamente controlada con medicación  con una zona donante normal podrá aspirar a una reparación completa con una gran densidad en la zona trasplantada. Un paciente con alopecia avanzada puede aspirar a coberturas parciales y/o, moderadas densidades en las zonas a tratar, aún con buena zona donante. La estabilidad nos permite además ser más agresivos en la densidad utilizada en la zona afecta, ya que no esperamos una progresión significativa del estado de dicha alopecia. Densidad de la zona donante: Se define densidad capilar al número de unidades foliculares existente por centímetro cuadrado. A mayor densidad en zona donante, mayor número de unidades foliculares pueden ser trasplantadas. Pacientes con densidades menores a 60 unidades foliculares por cm2 son malos candidatos. Unidades foliculares múltiples (MFU): o familia de unidades foliculares; característica que tienen algunos pacientes y que aumenta mucho la capacidad de extracción de unidades de su zona donante. Se trata de la reunión de varias unidades en un reducido espacio (por ejemplo, unidades de 2+1, 2+2, 3+1, 2+1+2 etc..). Nos permite la extracción de una de ellas dejando a la compañera para que ocupe espacio y evite los “White dots” (marcas blancas puntiformes) en la zona donante. Número de pelos por unidad folicular: En la zona donante vamos a encontrar unidades de 1 a 4 pelos. Al final, la cobertura capilar va a estar en relación directa con el número de pelos injertados. Y se entiende perfectamente, no es lo mismo poner 1000 unidades de 2 pelos que 1000 unidades de 3 pelos. A mayor cantidad de unidades con gran carga de pelo tenga el paciente, mejor resultado tendremos. En un trasplante de la zona frontal, necesitaremos unidades de 1 sólo pelo (singles) para dar naturalidad a la primera línea, luego unidades de dos, y posteriormente las de tres. En una coronilla, no necesitamos unidades de 1 pelo, necesitamos muchas de 3 para garantizar la cobertura que una zona que se distribuye centrífugamente a partir de un remolino central. Por tanto y según el área a cubrir, también varían nuestras necesidades. El objetivo es siempre estar entre 2,0 y 2,5 pelos por unidad folicular. Cuando el paciente no tiene las unidades deseadas y el rango es inferior a 2,0 pelos por unidad, la cobertura se resiente. Tipo de pelo: Es una característica tanto o más importante que la densidad de la zona donante. La textura (grosor), color y estructura (liso/rizado) son importantes factores a evaluar antes de un trasplante, y hacen que el número de unidades varíe para una misma zona en diferentes pacientes. Textura: El grosor normal de un pelo es de 50 a 60 micras. Un pelo de 70 micras es muy grueso, un pelo de 40 micras apenas da cobertura. Tenemos que pensar que una unidad folicular está compuesta por la suma de varios pelos, por lo cual duplicaremos/triplicaremos el grosor en el punto de inserción de la unidad (es decir, 3 pelos de 70 micras equivalen a 210 micras; 3 pelos de 40 micras a 120 micras en total). Y eso, aún en micras, es mucha diferencia. Por tanto, obviamente, un pelo grueso es deseable para alcanzar mayor sensación de cobertura que un pelo fino. Color de pelo: es otro punto que juega a favor, o en contra. Se sabe que cuanto más parecido sea el color de pelo al cuero cabelludo mayor efecto visual de cobertura ofrece. En un pelo muy negro y un cuero cabelludo muy blanco, rápidamente se nota cualquier despoblamiento. Castaños claros, rubios y canosos tienen ventaja en este aspecto. Por último, el cabello que ofrece mayor efecto visual de cobertura es aquel que posee pelo de dos colores (los que tienen pelo blanco y negro, o artificialmente, los que utilizan mechas). Estructuras: Es obvio que un pelo rizado dará mayor sensación de cobertura que un pelo liso por el mayor volumen espacial que ocupa. La única contra: el pelo rizado (también rizado dentro de la piel), es más difícil, técnicamente, de extraer que el liso. Raza: Los asiáticos tienen un pelo muy liso y suelen tener menor densidad que los caucásicos, por lo que hay que tener experiencia con este tipo de pelo. La gente de color tienen un pelo muy negro y rizado, y además la piel al ser del mismo color no ofrece mucho contraste, por lo que la apariencia a priori es mucho mejor. En el lado negativo está que la gente de color tienden a hacer cicatrices queloides por lo que en técnicas de tira tienen más posibilidades que dicha cicatriz se note; y que la densidad de estos pacientes es también menor a los caucásicos (no lo necesitan). Los caucásicos tienen un amplio rango de pelo y piel. Laxitud de la piel: Sólo importante cuando se evalúa la técnica de la tira (no así para FUE). Hay que revisar la laxitud en la zona donante antes de operar para calcular bien el área a extraer y no tener problemas para cerrar (tracción = complicaciones vs. cicatriz ancha). Personas con poca elasticidad occipital pueden ser candidatos a técnicas de extracción individual de folículos (FUE).  La elasticidad se puede aumentar mediante ejercicios de la piel de la zona donante.  
Dr. José Lorenzo - Dra. Ximena Vila
C   Injerto capilar
Paseo de la chopera, 66  Alcobendas - Madrid
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¿Quiénes son los mejores candidatos?
Comerciales y vendedores de trasplante capilar te harán creer siempre que eres un gran candidato al trasplante, que tienes buena zona donante, que conseguirás un resultado natural y que tu cabeza quedará poblada con una densidad igual a la de tu juventud. No te fíes, todo individuo debe ser evaluado de una forma individual por el o los cirujanos que te van a intervenir. Primero, siempre hay que pensar que el trasplante es la última fase de un tratamiento médico. Un trasplante capilar no cura la alopecia, sólo intenta arreglar aquellas zonas que han sido afectadas irreversiblemente por los andrógenos. Por tanto, la cirugía no es preventiva, sólo repara. Un trasplante sólo es un parche transitorio si no se tiene en cuenta la historia natural de la pérdida capilar individual del paciente. Hay unos criterios básicos que a modo de guía nos pueden orientar sobre si en nuestra pérdida capilar está indicado o no realizar un trasplante capilar. Edad: Los pacientes jóvenes (menores de 30 años) no son habitualmente buenos candidatos porque en ellos la pérdida capilar no ha llegado a su completo desarrollo, es decir, NO ES ESTABLE. El hacer un trasplante demasiado pronto, y sin asegurar en la medida de lo posible dicha estabilidad, puede llevar a una mala distribución del pelo transplantado ya que el cirujano nunca puede saber exactamente cuanta cantidad de pelo nativo se puede perder. Lo que puede ser un gran resultado ahora puede no serlo tanto en un futuro, pensad siempre que el pelo trasplantado no se caerá. Una alopecia inestable (sea cual sea la edad, pero principalmente en jóvenes) es candidata en primera instancia a tratamiento médico (finasteride +/- minoxidil). En el 80% de los casos, la estabilidad por edad se consigue alrededor de los 40/45 años. Sexo: La distribución de la calvicie en hombres y mujeres es diferente. Área receptora: En los hombres las áreas alopécicas son más localizadas, y la extensión, la miniaturización y desaparición total del pelo, más frecuente. En la mujer la distribución es más difusa en toda la cabeza y la alopecia se presenta como despoblamiento y no como pérdida completa de pelo. Área donante: En el hombre, el área donante suele ser más extensa, principalmente las zonas temporo-occipitales. En la mujer, el área temporal también suele verse afectada por el androgenismo, por lo que comúnmente sólo podremos utilizar el área occipital baja. En ambos casos la indicación ideal de transplante viene dada por la estabilidad capilar, para poder garantizar un resultado duradero. Extensión de la pérdida capilar:  Evidentemente, a mayor área afectada y menor zona donante disponible, resultados más limitados. Un paciente que se ha preocupado por su pérdida capilar, con una alopecia incipiente, rápidamente controlada con medicación  con una zona donante normal podrá aspirar a una reparación completa con una gran densidad en la zona trasplantada. Un paciente con alopecia avanzada puede aspirar a coberturas parciales y/o, moderadas densidades en las zonas a tratar, aún con buena zona donante. La estabilidad nos permite además ser más agresivos en la densidad utilizada en la zona afecta, ya que no esperamos una progresión significativa del estado de dicha alopecia. Densidad de la zona donante: Se define densidad capilar al número de unidades foliculares existente por centímetro cuadrado. A mayor densidad en zona donante, mayor número de unidades foliculares pueden ser trasplantadas. Pacientes con densidades menores a 60 unidades foliculares por cm2 son malos candidatos. Unidades foliculares múltiples (MFU): o familia de unidades foliculares; característica que tienen algunos pacientes y que aumenta mucho la capacidad de extracción de unidades de su zona donante. Se trata de la reunión de varias unidades en un reducido espacio (por ejemplo, unidades de 2+1, 2+2, 3+1, 2+1+2 etc..). Nos permite la extracción de una de ellas dejando a la compañera para que ocupe espacio y evite los “White dots” (marcas blancas puntiformes) en la zona donante. Número de pelos por unidad folicular: En la zona donante vamos a encontrar unidades de 1 a 4 pelos. Al final, la cobertura capilar va a estar en relación directa con el número de pelos injertados. Y se entiende perfectamente, no es lo mismo poner 1000 unidades de 2 pelos que 1000 unidades de 3 pelos. A mayor cantidad de unidades con gran carga de pelo tenga el paciente, mejor resultado tendremos. En un trasplante de la zona frontal, necesitaremos unidades de 1 sólo pelo (singles) para dar naturalidad a la primera línea, luego unidades de dos, y posteriormente las de tres. En una coronilla, no necesitamos unidades de 1 pelo, necesitamos muchas de 3 para garantizar la cobertura que una zona que se distribuye centrífugamente a partir de un remolino central. Por tanto y según el área a cubrir, también varían nuestras necesidades. El objetivo es siempre estar entre 2,0 y 2,5 pelos por unidad folicular. Cuando el paciente no tiene las unidades deseadas y el rango es inferior a 2,0 pelos por unidad, la cobertura se resiente. Tipo de pelo: Es una característica tanto o más importante que la densidad de la zona donante. La textura (grosor), color y estructura (liso/rizado) son importantes factores a evaluar antes de un trasplante, y hacen que el número de unidades varíe para una misma zona en diferentes pacientes. Textura: El grosor normal de un pelo es de 50 a 60 micras. Un pelo de 70 micras es muy grueso, un pelo de 40 micras apenas da cobertura. Tenemos que pensar que una unidad folicular está compuesta por la suma de varios pelos, por lo cual duplicaremos/triplicaremos el grosor en el punto de inserción de la unidad (es decir, 3 pelos de 70 micras equivalen a 210 micras; 3 pelos de 40 micras a 120 micras en total). Y eso, aún en micras, es mucha diferencia. Por tanto, obviamente, un pelo grueso es deseable para alcanzar mayor sensación de cobertura que un pelo fino. Color de pelo: es otro punto que juega a favor, o en contra. Se sabe que cuanto más parecido sea el color de pelo al cuero cabelludo mayor efecto visual de cobertura ofrece. En un pelo muy negro y un cuero cabelludo muy blanco, rápidamente se nota cualquier despoblamiento. Castaños claros, rubios y canosos tienen ventaja en este aspecto. Por último, el cabello que ofrece mayor efecto visual de cobertura es aquel que posee pelo de dos colores (los que tienen pelo blanco y negro, o artificialmente, los que utilizan mechas). Estructuras: Es obvio que un pelo rizado dará mayor sensación de cobertura que un pelo liso por el mayor volumen espacial que ocupa. La única contra: el pelo rizado (también rizado dentro de la piel), es más difícil, técnicamente, de extraer que el liso. Raza: Los asiáticos tienen un pelo muy liso y suelen tener menor densidad que los caucásicos, por lo que hay que tener experiencia con este tipo de pelo. La gente de color tienen un pelo muy negro y rizado, y además la piel al ser del mismo color no ofrece mucho contraste, por lo que la apariencia a priori es mucho mejor. En el lado negativo está que la gente de color tienden a hacer cicatrices queloides por lo que en técnicas de tira tienen más posibilidades que dicha cicatriz se note; y que la densidad de estos pacientes es también menor a los caucásicos (no lo necesitan). Los caucásicos tienen un amplio rango de pelo y piel. Laxitud de la piel: Sólo importante cuando se evalúa la técnica de la tira (no así para FUE). Hay que revisar la laxitud en la zona donante antes de operar para calcular bien el área a extraer y no tener problemas para cerrar (tracción = complicaciones vs. cicatriz ancha). Personas con poca elasticidad occipital pueden ser candidatos a técnicas de extracción individual de folículos (FUE).  La elasticidad se puede aumentar mediante ejercicios de la piel de la zona donante.  
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